
Conoce esta gran terapia que sana mente y cuerpo.
Reírse es completamente saludable, incluso imprescindible. De hecho, se trata de una función biológica necesaria para el bienestar físico y mental. Ya lo sabía Sigmund Freud, cuando aseveró que libera la energía negativa del organismo.
En la línea de sus amplios beneficios científicamente comprobados, surge en 1995 la terapia denominada “Yoga de la risa”. El Indio Dr. Madan Kataria desarrolló la técnica que hoy es seguida con éxito en varias partes del mundo –en más de 55 países, y 5 mil clubes- a través de instructores certificados.
“Salen felices y plenos, vitales, cargados de sentimientos positivos… He visto muchos que lloran de la emoción”, cuenta Carolina Moris, instructora de esta disciplina. Explica que las sesiones constan de varios juegos y dinámicas que incluyen pantomima y baile. También hay aplausos porque activan zonas específicas del cuerpo, como lo hace la acupuntura. Fundamental dentro de la rutina son los ejercicios de respiración yóguica. Después de un rato de repetir los “Jajaja jojojo”, especie de mantras, la risa verdadera e intensa comienza a fluir de manera natural.
Sucede porque el cerebro no reconoce la diferencia entre las risas reales y las que no lo son. Así, la respuesta fisiológica es la misma. En cierta medida se asemeja a la visualización; si a una persona se le induce a pensar en un limón, lo ve e imagina su olor y sabor, comenzará a segregar saliva.
Avalado por la ciencia, mente y cuerpo salen recompensados de una jornada de “Laugther yoga”. Y es que las carcajadas, esas incontrolables, aumentan la oxigenación y hacen que el organismo segregue, principalmente, endorfinas.
En el plano sicológico, la risa combate estados depresivos y ansiosos, y eleva el tono vital. Reduce las hormonas del estrés –cortisol y adrenalina-, relaja y potencia el estado de alerta. Genera un estado de bienestar general, que sacude las emociones negativas cambiándolas por alegría y positivismo.
En cuanto a los efectos físicos de la risa, investigaciones han revelado que fortalece el sistema inmunológico, mejora la presión arterial y se ejercitan más de 400 músculos. Favorece la calidad del sueño además de contrarrestar el insomnio.

Dejar la mente en cero constituye toda una proeza en estos tiempos. Pero el doctor en biología español Antonio Pou, explicó muy ilustrativamente en la conferencia “Las neuronas y el humor” lo que sucede cuando damos paso a las carcajadas.
Si una persona está en una situación complicada, su pensamiento suele darle vueltas una y otra vez al mismo asunto. Mientras más insiste en esta actitud, más encerrada queda en el problema. Entonces, para llegar a buen puerto lo recomendable es permitir que entren ideas de otras partes del cerebro, y para ello en el humor está la clave.
Según el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, el cerebro se “resetea” con la risa cortando el incesante tráfico de pensamientos. Estudios han indicado que cuando una persona ríe de manera muy violenta, el cerebro en su totalidad entra en acción debido a que no existe un mecanismo concreto del humor, sino que cruza por completo el funcionamiento cerebral. “De tal forma que la risa y el humor se convierten en ‘un botón de reseteo’, en el interruptor de puesta a cero”, ejemplifica el profesional.
Contra el dolor
Una sesión de carcajadas libera sustancias químicas que actúan como un analgésico natural ante el dolor físico. Así lo comprobó un reciente estudio de la Universidad de Oxford publicado en la revista científica Proceedings of the Royal Society Biological Sciences.
En el experimento, un grupo de voluntarios disfrutó de una sesión de videos graciosos durante 15 minutos. Mientras la otra mitad vio programas considerados aburridos, tales como juegos del golf. Luego, los sujetos de ambas muestras fueron expuestos a situaciones de dolor moderado para evaluar su resistencia.
Aquellos que habían reído de buena gana lo toleraron mejor, incluso un 10% más que antes. Por el contrario, el otro grupo mostró menor aguante. De esta manera comprobaron que el umbral del dolor aumenta con la risa, debido a las endorfinas liberadas.
Anteriormente otras investigaciones ya habían arrojado resultados sobre los efectos positivos de la risa. Luego de una sesión de carcajadas, el grupo de voluntarios registró niveles inferiores de hormonas del estrés, presión arterial y colesterol ‘malo’ en la sangre. Estos indicadores estarían asociados a una baja en los niveles de cortisol y adrenalina.
Carolina Moris, instructora certificada de yoga de la risa, recomienda realizar la terapia una vez a la semana. Para probar la experiencia, puedes asistir a una clase gratuita que todos los viernes se realiza a las 18:30 hrs en la Biblioteca de Santiago, donde Moris fundó el Club de la Risa.
Además, en agosto viene a Chile Dr. Madan Kataria, el creador de la técnica. El cuándo, dónde y cómo te lo contaremos pronto en la sección panoramas de Quaker.
Mayor información: Academia Chilena de Yoga de la Risa o Carolina Moris F: 78306031, carolinamoris@gmail.com
Un dato muy bueno, reir hace muy bien,
Excelente articulo, interesante y entretenido.